Síndrome dilatación-torsión gástrica

El estómago es parte de la larga vía a través de la cual la comida hace su recorrido. Es un saco flexible y musculado que se contrae y dilata respondiendo a la cantidad de alimento que contenga. Los alimentos llegan a él desde el esófago y salen a través del duodeno para continuar su camino por el intestino delgado.

 ¿Qué es este síndrome?

Sucede cuando el estómago está lleno. Se produce una exagerada dilatación y al mismo tiempo una torsión sobre sí mismo. 

Como muestra la imagen, el estómago gira sobre sí mismo retorciendo las estructuras colindantes (esófago y duodeno) del mismo modo que retorcerías un globo para cerrarlo. En consecuencia y al igual que el aire no podría salir del globo, el perro no puede vaciar el contenido del estómago en ninguno de los dos sentido, el estómago se inflama aún más y se interrumpe la circulación sanguínea.

¿A quién afecta?

Raza: Los más predispuestos serían perros de raza grande con tórax profundo (Gran Danés, Pastor Alemán, San Bernardo, etc…) 

Edad: Animales de edad media-avanzada aunque también, pero con menos frecuencia, en animales menores de 2 años.

Genética: Con antecedentes familiares.

Comportamiento: Animales nerviosos, asustadizos, con ansiedad por la comida/bebida o aerofagia (tragar aire), que comen sólo 1 vez al día o que comen justo antes o después del paseo.

Síntomas

Inquietud y respiración agitada. Intentos de vómito sin éxito y salivación excesiva (babeo)

El animal se mira los flancos incómodo.

Mucosas pálidas.

Puede llegar a estar tumbado sin poder levantarse.

Dilatación del abdomen, estará duro al tacto. Al golpearlo sensación de tambor.

 

 

¿Cómo actuar?

Es fundamental actuar con rapidez y llevar al animal lo más rápido posible al veterinario ya que todo este proceso se produce en cuestión de horas. De no ser así, la evolución será que el estomago del animal seguirá dilatándose hasta provocarle un shock circulatorio, perforación, peritonitis y si no se remedia, muerte.

En el veterinario confirmaremos diagnóstico con distintas pruebas que seguramente incluirán: radiografías de abdomen, analítica sanguínea completa, descompresión del estómago y con total probabilidad, cirugía.

Cirugía

Primero intentaremos descomprimir mediante sondaje orogástrico pero si no fuera posible por este método, durante la intervención quirúrgica se vaciará por completo.

La cirugía consiste en abrir el abdomen del animal, recolocar bien el estómago y valorar su estado. También se hará valoración del  bazo ya que en ocasiones, el bazo será extirpado.

En última instancia suturar el estómago a la pared del abdomen para “fijarlo” y de este modo, evitar recaídas.

Medidas para disminuir el riesgo de una torsión- dilatación

Alimentar en varias tomas a lo largo del día. Mínimo 2 veces.

NO alimentar justo antes del paseo y esperar al menos 30min para hacerlo después del ejercicio.

Justo después de las comidas, deja que descanse. No le excites con juego.

Justo antes de una actividad intensa y justo tras ella, evita que beba grandes cantidades de agua. De ser necesario, retírale el bebedero e ir administrándole el agua por partes cada 30 min hasta que este saciado.

 

Este artículo ha sido escrito por ISABEL LIÑAN GRANA, veterinaria de nuestro hospital URVEMACE y en este caso además propietaria del precioso LEO al que atendimos con éxito cuando sufrió una grave TORSIÓN.

 

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